Suenan en estos días vientos de cambio (uno más) en nuestro ya depauperado sistema educativo. Como tantas otras veces, los responsables de la materia parecen haber hallado -esta vez sí, afirman; esta es la buena...- la llave maestra de la mejora, de la calidad, de la excelencia. No se trata ya, nos informan, de los contenidos, ni de la escasa motivación de los alumnos; ni siquiera debe tenerse en cuenta el ambiente familiar, tan conflictivo algunas veces, tan poco proclive en ocasiones fomentar en los jóvenes esfuerzos y estudios, o aficiones tales como la lectura, la música culta y otras antiguallas tan poco funcionales. Las mentes preclaras, las mismas que deciden aumentar las ratios, reducir las dotaciones económicas y echar a los profesores, han dado con la clave, hasta ahora ignorada por tirios y troyanos: van a ser seleccionados los mejores profesores.
Ya siento estremecerse las trémulas carnes de todos los miembros de la Comunidad Educativa. ¿Cómo es posible, nos preguntamos muchos, que hasta ahora a nadie se la haya ocurrido semejante hallazgo? Pero "nunca es tarde, si la dicha es buena", y sea bienvenida esta idea genial que consiste a grandes rasgos en que ahora serán los Directores de los centros quienes elegirán a algunos profesores, en función de los perfiles más adecuados para el centro en cuestión. No se ha aclarado, sin embargo, en qué han de consistir los susodichos perfiles, qué se entiende por tales ni cuáles han de ser los más adecuados para un centro en concreto. Sin embargo, nos piden que creamos que este nuevo sistema será mejor, se obtendrán automáticamente mejores resultados.
Por otro lado, vuelve a echarse en los de siempre la carga terrible de los males educativos. Si ahora se nos dice que van a escoger a los mejores, ¿qué significa esto en realidad? Que hasta ahora, al parecer, se escogía a los peores. La culpa de todo la tenemos los de siempre.
Por otro lado, vuelve a echarse en los de siempre la carga terrible de los males educativos. Si ahora se nos dice que van a escoger a los mejores, ¿qué significa esto en realidad? Que hasta ahora, al parecer, se escogía a los peores. La culpa de todo la tenemos los de siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario