sábado, 30 de junio de 2012

El Diablo Cojuelo es un personaje legendario de la tradición castellana. Es un diablo al que, lejos de ser una forma maligna, se le representa como «el espíritu más travieso del infierno», trayendo de cabeza a sus propios congéneres demoníacos, los cuales, para deshacerse de él, le entregaron en trato a un astrólogo, teniéndolo encerrado en una vasija de cristal. Se dice así mismo como inventor de danzas, música y literatura de carácter picaresco y satírico. Siendo uno de los primeros ángeles en levantarse en celestial rebelión, fue el primero en caer a los infiernos, aterrizando el resto de sus «hermanos» sobre él, dejándole «estropeado» y «más que todos señalado de la mano de Dios». De ahí viene su sobrenombre de «Cojuelo». Pero no por cojo es menos veloz y ágil.

El personaje era ya popular en la cultura castellana del siglo XVII y estaba fijado en refranes, dichos y canciones. Desde 1602 y hasta 1608 aparecen frecuentes invocaciones al Diablo Cojuelo.2 Pero la referencia más conocida es la del dramaturgo Luis Vélez de Guevara, que recogió las andanzas de este personaje popular en 1641, junto al personaje del hidalgo «estudiante» Don Cleofás Leandro Pérez Zambullo, retratando los vicios e hipocresías del Madrid de la época.3 El cojuelo hace constante mención a los refranes o dichos de Castilla.4
Fue el predilecto de las hechiceras castellanas de la primera mitad del siglo XVI, sin que su fama decayese hasta bien entrado el siglo XVII. Son varios los conjuros recogidos que invocan al Diablo Cojuelo:
Diablo Cojuelo / traémele luego / diablo del pozo / traémele que no es casado / que es mozo / diablo de la Quintería / traémela de la feria / diablo de la plaza / traémele en danza…
Señor de la calle / Señor de la calle / Señor compadre / Señor cojuelo / Que hagáis a XXX / que se abrace solamente a mí / y que me quiera y que me ame / y que si es verdad / que me ha de querer / que ladre como perro / que rebuzne como asno / y que cante como gallo.
Su popularidad llegó hasta la Corte real de Madrid del siglo XVII, donde estaba considerado un buen «mensajero de amor». Prueba de ello nos llega de diversos conjuros.
Estos cinco dedos pongo en este muro, cinco demonios conjuro: a Barrabás, a Satanás, a Lucifer, a Belcebú, al Diablo Cojuelo que es buen mensajero, que me traiga a Fulano luego a mi querer y a mi mandar.

Más de 10.000 interinos cesan en Castilla-La Mancha


El final de curso fue ayer un poco distinto para los profesores interinos. En Castilla-La Mancha, donde el Gobierno de Dolores de Cospedal estableció en su día el empleo como una de sus máximas prioridades, estos trabajadores públicos, los cuales -no lo olvidemos- se han presentado a una oposición, no verán renovados sus nombramientos (que no contratos). Según declaraciones de la Junta, no serán despedidos, sino que no se les renueva, lo cual sin duda constituirá para ellos un magro consuelo. A pesar de todo, en los próximos días ejercerán su derecho a pedir la prestación por desempleo, y aumentarán aún más las listas del paro. Del mismo modo, cobrarán solamente 22 días por el curso trabajado, en lugar de todo el verano, como venía siendo costumbre hasta ahora.
Este hecho, sin precedentes en los últimos años, se debe a las previsiones de grupos y niveles que la Consejería de Educación está elaborando para el próximo curso. La medida que establece el aumento de las ratios (número de alumnos por aula), no solo no mejorará la calidad educativa en España, sino que tiene como consecuencia inmediata que disminuyan los cupos (sí, así se llaman) de profesores de cada centro. Sobran docentes, parece pensar la Consejería, en la línea de las declaraciones que hace unas pocas jornadas hizo el propio Ministro de Educación, José Ignacio Wert.
Dicha medida, además, no solo afectará a los interinos, sino también a los profesores funcionarios de carrera, muchos de ellos con destinos definitivos en sus centros. Dicho destino definitivo no se obtiene, como parece pensar la voz popular, por un milagro de la naturaleza, sino por una serie de años (a veces más, a veces menos...) participando en un Concurso de Traslados en el que se otorgan dichas plazas por riguroso mérito y experiencia. Ahora, muchos de estos profesionales se verán desplazados a otros destinos Dios sabe dónde, o incluso verán cómo sus plazas "se suprimen", dando lugar a situaciones económicas o familiares realmente complicadas. Como, además, el número de profesores en esa situación en todos los centros será realmente crecido, cabe preguntarse cómo serán recolocados estos docentes. Actualmente, nadie lo sabe, pues la Administración no ha informado sobre ello.
Sin embargo, una luz de esperanza brilla sin duda en este panorama desolador: el sr. Consejero de Educación de Castilla la Mancha, Marcial Marín, ha querido ofrecer a los interinos unas palabras de consuelo. Tras agradecerles "su enorme dedicación", les envía "un mensaje de esperanza ante el futuro" recordándoles que "en septiembre recuperaremos el mayor número de ellos posible [sic], en función de las necesidades del servicio". Lo que no ha terminado de aclarar es cómo podrá hacerse esto si la mencionada subida de ratios ha disminuido drásticamente las necesidades de profesores en toda la región. Por otro lado, no deja de ser curiosa esta denominación de "servicio" aplicada a la educación. No, la educación no es un servicio: es un derecho. 

La verdad moderna

He dedicado mi vida al estudio de la literatura, que ha sido mi objetivo, mi finalidad, pero también el gran triunfo de mi existencia, porq...