El final de curso fue ayer un poco distinto para los profesores interinos. En Castilla-La Mancha, donde el Gobierno de Dolores de Cospedal estableció en su día el empleo como una de sus máximas prioridades, estos trabajadores públicos, los cuales -no lo olvidemos- se han presentado a una oposición, no verán renovados sus nombramientos (que no contratos). Según declaraciones de la Junta, no serán despedidos, sino que no se les renueva, lo cual sin duda constituirá para ellos un magro consuelo. A pesar de todo, en los próximos días ejercerán su derecho a pedir la prestación por desempleo, y aumentarán aún más las listas del paro. Del mismo modo, cobrarán solamente 22 días por el curso trabajado, en lugar de todo el verano, como venía siendo costumbre hasta ahora.
Este hecho, sin precedentes en los últimos años, se debe a las previsiones de grupos y niveles que la Consejería de Educación está elaborando para el próximo curso. La medida que establece el aumento de las ratios (número de alumnos por aula), no solo no mejorará la calidad educativa en España, sino que tiene como consecuencia inmediata que disminuyan los cupos (sí, así se llaman) de profesores de cada centro. Sobran docentes, parece pensar la Consejería, en la línea de las declaraciones que hace unas pocas jornadas hizo el propio Ministro de Educación, José Ignacio Wert.
Dicha medida, además, no solo afectará a los interinos, sino también a los profesores funcionarios de carrera, muchos de ellos con destinos definitivos en sus centros. Dicho destino definitivo no se obtiene, como parece pensar la voz popular, por un milagro de la naturaleza, sino por una serie de años (a veces más, a veces menos...) participando en un Concurso de Traslados en el que se otorgan dichas plazas por riguroso mérito y experiencia. Ahora, muchos de estos profesionales se verán desplazados a otros destinos Dios sabe dónde, o incluso verán cómo sus plazas "se suprimen", dando lugar a situaciones económicas o familiares realmente complicadas. Como, además, el número de profesores en esa situación en todos los centros será realmente crecido, cabe preguntarse cómo serán recolocados estos docentes. Actualmente, nadie lo sabe, pues la Administración no ha informado sobre ello.
Sin embargo, una luz de esperanza brilla sin duda en este panorama desolador: el sr. Consejero de Educación de Castilla la Mancha, Marcial Marín, ha querido ofrecer a los interinos unas palabras de consuelo. Tras agradecerles "su enorme dedicación", les envía "un mensaje de esperanza ante el futuro" recordándoles que "en septiembre recuperaremos el mayor número de ellos posible [sic], en función de las necesidades del servicio". Lo que no ha terminado de aclarar es cómo podrá hacerse esto si la mencionada subida de ratios ha disminuido drásticamente las necesidades de profesores en toda la región. Por otro lado, no deja de ser curiosa esta denominación de "servicio" aplicada a la educación. No, la educación no es un servicio: es un derecho.
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